Finanzas abiertas: cuando la información trabaja a tu favor.
Una historia para entenderlo fácil: Don Pedro lleva ocho años con su cuenta en el Banco Agrario. Allí guarda lo que gana con su cosecha, paga sus insumos y le envía dinero a su hija que estudia en la ciudad.
Toda esa información como sus ingresos, sus gastos, su forma de pagar está protegida, como en una caja con candado. Esa caja es de él, y la llave también.
Hasta ahí, nada nuevo. Pero ahora, imaginemos que Don Pedro quiere pedir un servicio o producto financiero en otra entidad para comprar una mula. Antes tenía que sacar extractos, llevar papeles, viajar hasta el pueblo y esperar varios días por una respuesta.
Hoy existe una forma más fácil: las finanzas abiertas.
Las finanzas abiertas permiten que tú, como cliente, autorices que tu información financiera se comparta de manera segura entre entidades.
En otras palabras, es como decirle a tu banco: “Autorice a esta otra entidad para que vea únicamente la información necesaria, sin que yo tenga que llevar papeles”.
La información viaja directamente entre entidades, de forma protegida y siempre con tu consentimiento.
¿Cómo funcionan? 5 pasos sencillos
Paso 1.Tú decides. Si quieres pedir un servicio o producto financiero en otra entidad, tú decides compartir tu información. Si no quieres, no pasa nada. Nadie puede obligarte.
Paso 2.Tú firmas el permiso. Te sale una pregunta en la app, en la página o en la oficina: "¿Autoriza a tal entidad para que vea tales datos suyos, por este tiempo y para esto?". Dices sí o no. Y dices exactamente qué autorizas.
Paso 3. Las entidades financieras se hablan entre ellos. Con tu permiso, los bancos envían la información directamente, por un camino protegido. Es como si fuera por una carretera privada vigilada.
Paso 4. El otro lado recibe solo lo que autorizaste. Si dijiste "solo lo de los últimos seis meses", solo eso le llega. Nada más. Y solo a quien tú dijiste. Nadie más puede mirar.
Paso 5.Tú te beneficias. Te aprueban más rápido, te dan mejores tasas porque ya saben cómo pagas, o te ofrecen un producto a la medida.
Las finanzas abiertas traen beneficios claros para las personas y para el país, entre estas:
- Más inclusión financiera: más personas pueden acceder a créditos y servicios.
- Menos trámites: procesos más ágiles y sin papeles innecesarios.
- Mejores opciones: productos más ajustados a cada necesidad.
- Más innovación: nuevas soluciones que facilitan la vida financiera.
- Mayor seguridad y control: tú decides quién accede a tu información.
Lo que debes tener muy claro. Hay tres cosas fundamentales:
- Tú tienes el control. Si no quieres compartir tu información no pasa nada.
- Puedes cambiar de opinión. Puedes cancelar el permiso en cualquier momento.
- Tu información está protegida. Lo que no autorices sigue siendo confidencial, respaldado por la ley.
Para tener en cuenta..
Las finanzas abiertas no significan que el banco conozca más de ti sin permiso.
Significan que puedes usar tu propia información financiera para acceder a mejores oportunidades, de forma más fácil y segura. La decisión siempre está en tus manos. La llave es tuya.
Protege tu dinero: paga los impuestos únicamente por canales oficiales
En la actualidad, realizar pagos en línea se ha convertido en una práctica cotidiana que facilita la vida de las personas. Sin embargo, así como crecen las soluciones digitales, también evolucionan las modalidades de fraude que buscan aprovecharse de la confianza de los usuarios.
Uno de los riesgos más frecuentes es la circulación de enlaces falsos que imitan portales oficiales, especialmente en trámites como el pago de impuestos ante la DIAN. Estos sitios fraudulentos, aunque aparentan ser legítimos, tienen como objetivo capturar información personal o desviar recursos.
Por esta razón, es fundamental adoptar hábitos seguros y realizar siempre los pagos a través de canales oficiales y autorizados. Tomar precauciones sencillas puede marcar la diferencia entre proteger tu dinero o exponerte a un fraude.
En esta ocasión, te brindamos las siguientes recomendaciones para proteger tu información y tu dinero:
Utiliza únicamente canales oficiales
- Realiza tus pagos ingresando directamente a la página oficial de la DIAN o a los canales digitales autorizados por tu entidad bancaria.
- Evita usar intermediarios o páginas no reconocidas.
No accedas desde enlaces externos
- No ingreses a links recibidos por correo electrónico, mensajes de texto, WhatsApp o redes sociales, aunque parezcan confiables.
- Siempre escribe la dirección web directamente en tu navegador.
Verifica la autenticidad del sitio
- Asegúrate de que la dirección web corresponda al dominio oficial (por ejemplo, que termine en “.gov.co” para la DIAN).
- Revisa que la página tenga protocolo seguro (https://) y el ícono de candado.
- Desconfía de páginas patrocinadas o resultados de búsqueda no verificados.
Valida la información antes de pagar
- Confirma que el beneficiario corresponde a la DIAN.
- Verifica que los valores y conceptos coincidan con tu obligación tributaria.
- Asegúrate de que la entidad receptora del pago sea la correcta.
Protege tus credenciales
- No ingreses usuarios, contraseñas o códigos fuera de la plataforma oficial del banco.
- No compartas información confidencial con terceros ni delegues el proceso a otras personas.
Evita riesgos tecnológicos
- No utilices redes WiFi públicas ni equipos compartidos para realizar pagos.
- Usa dispositivos seguros y actualizados.
Identifica señales de alerta
- Mensajes con urgencia o presión para realizar pagos.
- Errores ortográficos o cambios mínimos en la dirección web.
- Solicitudes inusuales de información o redireccionamientos inesperados.
Recuerda:
El Banco y la DIAN no envían enlaces para realizar pagos. Si recibes un link que te invita a pagar, es una señal de alerta y lo más recomendable es no ingresar. La forma segura de hacerlo es accediendo siempre de manera directa a los canales oficiales.
Adoptar estas precauciones es fundamental para prevenir fraudes como la suplantación de entidades, el phishing o el redireccionamiento a páginas falsas, que pueden derivar en la pérdida de información y de dinero.
El uso seguro de los canales digitales es una responsabilidad compartida entre las entidades y los usuarios. Por eso, más allá de la tecnología, la prevención comienza con una acción sencilla pero poderosa: verificar siempre antes de pagar.
Disfruta tus vacaciones sin poner en riesgo tus finanzas.
Las vacaciones son ese momento esperado para descansar, compartir en familia y recargar energías. Sin embargo, cuando no existe una adecuada planificación, también pueden convertirse en una fuente de estrés financiero. La buena noticia es que sí es posible disfrutar sin afectar tu tranquilidad económica.
La educación financiera nos enseña que tomar decisiones informadas sobre el dinero permite mejorar nuestra calidad de vida y evitar situaciones como el sobreendeudamiento o los gastos impulsivos. Por eso, antes de empacar maletas, es importante pensar también en tu bolsillo.
Antes de viajar: planear es la clave
Unas vacaciones bien organizadas comienzan con un presupuesto claro. Define cuánto puedes gastar sin comprometer tus obligaciones mensuales y establece prioridades: transporte, alojamiento, alimentación y actividades.
Recuerda que el presupuesto es una herramienta fundamental para organizar tus ingresos y gastos, permitiéndote tomar decisiones más conscientes y evitar desbalances financieros.
Durante el viaje: disfruta con conciencia
Estar de vacaciones no significa gastar sin control. Mantén hábitos saludables para tus finanzas:
- Evita los gastos impulsivos: no todo lo que ves es necesario.
- Compara precios antes de comprar o reservar actividades.
- Prefiere experiencias que se ajusten a tu presupuesto.
- Lleva un registro sencillo de tus gastos diarios.
Estas decisiones te permiten disfrutar sin preocupaciones y mantener el control sobre tu dinero.
Evita el sobreendeudamiento
Uno de los errores más comunes es financiar las vacaciones con deudas que luego son difíciles de pagar. El uso del crédito debe ser responsable, entendiendo siempre la capacidad de pago y evitando comprometer ingresos futuros innecesariamente. Recuerda que viajar es un gusto, pero no debería convertirse en una carga financiera a largo plazo.
Después del viaje: retoma el control
Al regresar, revisa cómo fue tu manejo del dinero. ¿Cumpliste tu presupuesto? ¿Hubo gastos imprevistos? Este análisis te ayudará a mejorar para futuras experiencias.
Recuerda que unas buenas vacaciones no se miden por lo que gastas, sino por lo que disfrutas. Planear tus finanzas te permite vivir cada momento con tranquilidad y sin preocupaciones.
Educación financiera que transforma territorios: más de 1.000 estudiantes impactados en Belén de Umbría
En Belén de Umbría, Risaralda, la educación financiera fue protagonista, recorriendo el municipio a través de jornadas pedagógicas que despertaron el aprendizaje, la reflexión y el compromiso con un manejo responsable del dinero.
La Institución Educativa Colegio Juan Hurtado y sus sedes rurales nos abrieron sus puertas con el fin de desarrollar encuentros formativos dirigidos a estudiantes de diferentes edades, donde se abordaron temas clave como el ahorro, el presupuesto, el uso responsable del crédito y la importancia de planificar el futuro financiero. Durante estas jornadas logramos impactar a más de 1.000 estudiantes del municipio, fortaleciendo sus conocimientos y sembrando bases sólidas para su vida económica.
Pero el alcance de esta iniciativa fue más allá de las aulas, como parte de nuestro compromiso con la inclusión, también acompañamos una feria especial dirigida a mujeres rurales y asociaciones del territorio. Este espacio permitió no solo compartir herramientas financieras prácticas, sino también generar un punto de encuentro para el intercambio de experiencias, el fortalecimiento de capacidades productivas y el impulso del empoderamiento económico.
Cada jornada representó una oportunidad para acercar la educación financiera a la realidad de las comunidades, entendiendo sus necesidades, reconociendo sus contextos y promoviendo aprendizajes aplicables en la vida diaria. Desde estudiantes hasta mujeres rurales y organizaciones comunitarias participaron en estas jornadas que les permitirá tomar decisiones informadas y construir un futuro con mayores oportunidades.
Con este tipo de iniciativas, reafirmamos nuestro compromiso de llevar educación financiera a todo el país, especialmente a los territorios donde más se necesita, contribuyendo al desarrollo sostenible, la inclusión financiera y el bienestar de las comunidades.